
Mirame. Recorreme con tu vista. Posá tus ojos en los míos.
Ahora volveme a mirar, pero esta vez prestame atención. Reconoceme en esa persona que tenés enfrente, aunque te cueste.
Hola, acá estoy, esta mujer soy; la que intenta explicarte con palabras y con actos las ideas que la conmueven, le movilizan hasta la última célula de su cuerpo y la empujan a querer crecer cada día un poco más, a aprender cada día un poco más, a querer ser cada día un poco más eso en que está transformándose de a poco. la que de a poco, y al ritmo que ella misma los construye, te va contando cuáles son sus valores.
¿Te duele? Sí, lo sé. Te sorprende, te preocupa. ¿Por qué? Si podemos ser distintos y amarnos igual. Si podemos compartir cada vez menos ideas y seguir manteniendo, aún, este amor que nos unió sin preguntarnos si teníamos ganas de ocupar estos lugares en la Tierra.
Hola, acá estoy, esta mujer soy; la que intenta explicarte con palabras y con actos las ideas que la conmueven, le movilizan hasta la última célula de su cuerpo y la empujan a querer crecer cada día un poco más, a aprender cada día un poco más, a querer ser cada día un poco más eso en que está transformándose de a poco. la que de a poco, y al ritmo que ella misma los construye, te va contando cuáles son sus valores.
¿Te duele? Sí, lo sé. Te sorprende, te preocupa. ¿Por qué? Si podemos ser distintos y amarnos igual. Si podemos compartir cada vez menos ideas y seguir manteniendo, aún, este amor que nos unió sin preguntarnos si teníamos ganas de ocupar estos lugares en la Tierra.
Soy este ser, completo, distinto a vos. Y ya no me paro delante tuyo, ya no necesito que me cubras la espalda, sino que me abraces de tanto en tanto. Ahora puedo pararme a tu lado, y ya no necesito que me marques el camino.
No intentes darme explicaciones; ofreceme herramientas para que entienda tu punto de vista.
No me desafíes, invitame a charlar.
No me descalifiques sin antes escuchar qué tengo para decir.
Y ya nunca, pero nunca, me condenes por no pensar como vos. Porque hoy puede ser que me calles por esta puta debilidad que tengo para justificar mi argumento, con la potencia de tus palabras y tu excelente cintura.
No intentes darme explicaciones; ofreceme herramientas para que entienda tu punto de vista.
No me desafíes, invitame a charlar.
No me descalifiques sin antes escuchar qué tengo para decir.
Y ya nunca, pero nunca, me condenes por no pensar como vos. Porque hoy puede ser que me calles por esta puta debilidad que tengo para justificar mi argumento, con la potencia de tus palabras y tu excelente cintura.
Pero de ninguna manera pienses que me conformás, que me convencés ni que apagás lo que se prende fuego adentro mío cada vez que negás mi verdad.
Todo lo contrario, lo avivás. Y no es conveniente, creo, para ninguno de los dos, ni que vos niegues mi verdad, ni que yo me prenda fuego.
Porque hoy me callo, sí. Siento el culo en la silla y me callo para leer, para aprender mucho y más que mucho. Y para, luego con todo eso, hacer trizas lo que me decís, aquello que me dijiste, y eso que me vas a decir. Porque no hay vuelta atrás, ya soy esto que soy y vos sos eso que sos, así que es mejor no confrontar y, en cambio, intercambiar.
Tranquilizate un poco y escuchame. Mi´rame de nuevo. Volvé a conocerme, ahora como alguien que se paró fuera de tu manto, en otro lugar. Observame en ese lugar desde el que elegí hablarte, hablarles a los demás, trabajar, vivir.
Porque hoy me callo, sí. Siento el culo en la silla y me callo para leer, para aprender mucho y más que mucho. Y para, luego con todo eso, hacer trizas lo que me decís, aquello que me dijiste, y eso que me vas a decir. Porque no hay vuelta atrás, ya soy esto que soy y vos sos eso que sos, así que es mejor no confrontar y, en cambio, intercambiar.
Tranquilizate un poco y escuchame. Mi´rame de nuevo. Volvé a conocerme, ahora como alguien que se paró fuera de tu manto, en otro lugar. Observame en ese lugar desde el que elegí hablarte, hablarles a los demás, trabajar, vivir.
Y entendé, por favor, que puedo pensar por mí misma. Que sé tomar mis propias decisiones y que busco y buscaré siempre herramientas y fundamentos para defenderlas. Nadie me arrastró hasta aquí y nadie me lleva amarrada de una soga. Vine sola y sé caminar sola, cosas que no cambian por el simple hecho de que ambas cosas las haya compartido con otras personas.
Y pude hacer todo eso que te cuento, y busco ser todo eso que te cuento, y pienso de la manera en que lo hago, porque creo en todo aquello.
Quizá, tus pasos hayan transitado este camino y se hayan ido desilusionados hace tiempo. Quizá no quieras que me pase lo mismo y me quieras ahorrar penas y dolores.
Y pude hacer todo eso que te cuento, y busco ser todo eso que te cuento, y pienso de la manera en que lo hago, porque creo en todo aquello.
Quizá, tus pasos hayan transitado este camino y se hayan ido desilusionados hace tiempo. Quizá no quieras que me pase lo mismo y me quieras ahorrar penas y dolores.
Pues, no me importa. Hagas lo que hagas, y por más de que me duela (no creas que me es fácil) la rueda ya empezó a girar y yo con ella.